Fotografia Religiosa

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El fotógrafo que se dispone a registrar una acción litúrgica, necesita conocerla, y conociéndola, la amaría verdaderamente. Artículo sobre fotografía en los espacios litúrgicos.

 

Fernando Nunes - Londrina

 

“La liturgia es una acción sagrada, a través de la cual, con ritos, en la Iglesia y por la Iglesia, se ejerce y prolonga la obra sacerdotal de Cristo, que tiene por objetivos la santificación de los hombres y la glorificación de Dios (SC 7).

 

Cuando fotografiamos una celebración litúrgica (matrimonio, bautizo, misa), buscamos “capturar” de los signos y símbolos, aquello que los ojos no pueden ver. Los lentes de la cámara ayudan a romper las barreras impuestas por las limitaciones humanas y convertirlas en una experiencia celestial.

 

El sentido de la visión humana unida al sentido de la fe es algo esencial para percibir las realidades sobrenaturales que no vemos, pero que están implicadas en toda la creación. Debemos, por lo tanto, “entrenar los ojos del alma”, dejar que la fe venga a complementar los sentidos, como dice Santo Tomás de Aquino.

 

“La liturgia de la Iglesia presupone, integra y santifica elementos de la creación y de la cultura humana confiriéndoles la dignidad de signos de la gracia, de la creación nueva en Jesucristo (CIC, n.1149)

 

Para crear imágenes que reflejen verdaderas experiencias de fe, primero, es necesario vivir personalmente esas experiencias, pues se corre el riesgo de obtener una imagen común, vacía de significado.

 

Por lo tanto, el fotógrafo que se dispone a registrar una acción litúrgica, necesita conocerla, y conociéndola, la amará verdaderamente. Así nos dice San Agustín: “Sólo se ama aquello que se conoce”. El tema “fotografía y liturgia” está entre las dudas más frecuentes de los fotógrafos. Obtener orientación para resolver dudas y hacer un buen trabajo como fotógrafo es de suma importancia, sin olvidar, está claro, la mayor de todas las reglas: El amor.

 

Conocer es amar

 

Para resolver muchas preguntas sobre la fotografía en el ámbito litúrgico, es necesario saber que la liturgia está por encima de la fotografía. Antes de preocuparnos por cómo dar el “Clic”, debemos estudiar, conocer profundamente la Liturgia. Ése es el primer paso, el remedio a muchas de las dudas.

 

Preocuparse solamente en qué hacer, la regla del “puedo o no puedo” demuestra lo superficial que podemos llegar a ser. Cuando me ‘sumerjo” con profundidad en aquello que estoy fotografiando (rito, espacio, etc.) sucede un cambio, no solamente de postura, sino también en lo que está escrito en la fotografía: la imagen se vuelve religiosa, o sea, una imagen que nos lleva a lo sagrado.

 

Cristo es el centro de la Liturgia y no podemos con nuestro descuido e indiscreción, también llamados “ruidos litúrgicos”, anteponernos a Él. Así en la liturgia, como también en la fotografía, cuando algo indeseado aparece en la composición visual, lo llamamos “ruido fotográfico”. ¿Será que en muchos casos, no estamos siendo nosotros “ruidos litúrgicos” durante nuestro trabajo?

 

El fotógrafo debe “desaparecer” durante la acción litúrgica, haciendo que durante su trabajo, brille Aquel que es el centro de nuestra existencia: “Es preciso que él crezca y que yo disminuya” (Jn 3, 30).

 

 

Reglas de la fotografía en espacio litúrgico

 

Creo que este es el tema más esperado en este asunto. Sin embargo, debemos respetar la jerarquía de la Iglesia, cada diócesis y/o parroquia tienen sus propias reglas sobre el tema. La responsabilidad es primeramente de los Obispos y párrocos, conforme nos enseña el Código de Derecho Canónico:

 

“Ejercen en primer término la función de santificar los Obispos, que al tener la plenitud del sacerdocio, son los principales dispensadores de los misterios de Dios y, en la Iglesia a ellos encomendada, los moderadores, promotores y custodios de toda la vida litúrgica (can. 835 § 1); […] bajo la autoridad del Obispo diocesano, debe moderar el párroco en su parroquia, con la obligación de vigilar para que no se introduzcan abusos (can. 528 § 2).

 

Para saber sobre las orientaciones para los fotógrafos durante las celebraciones litúrgicas en una Iglesia/parroquia, sugerimos buscar anticipadamente al párroco o coordinador de la Pastoral de comunicación (PASCOM).

En este sentido, presentamos algunos consejos importantes sobre la fotografía en el espacio litúrgico:

 

  1. Sentido de lo Sagrado

 

En esto se diferencia el buen fotógrafo: Tener consciencia que las celebraciones litúrgicas ¡El Señor está presente! Fotografiar en el ambiente sacro no es lo mismo que fotografiar en cualquier otro lugar, donde el objetivo de la foto son las personas, valiéndose todo por lograr ese “clic”. El objetivo de la Fotografía Religiosa en el espacio litúrgico es dejar a Cristo resplandecer.

 

  1. Respeto y Empatía

 

Tener respeto con los hermanos que están ahí celebrando, viviendo su intimidad con Dios y no para ser fotografiados. Un momento que muchas veces puede parecer bonito para nuestros ojos, como por ejemplo, una persona llorando, puede ser para aquél que está siendo fotografiado, un momento de dolor. En aquel momento la fotografía se vuelve algo inconveniente.

 

Un consejo que damos es la de colocar un aviso en el Proyector, discreto, pero que diga que la PASCOM estará registrando durante aquella celebración dando la libertad para aquellos que no quieren ser fotografiados que busquen a los agentes de la pastoral para informarles. También es importante informar donde estarán disponibles las imágenes.

Los fotógrafos también deben vestirse de manera discreta, evitando bermudas, ropas escotadas y colores llamativos. Puede usarse el uniforme de la PASCOM o ropas blancas.

 

  1. Ocultarse

 

El fotógrafo debe ser lo más discreto posible, movimientos modestos, evitar cruzar el corredor de un lado para el otro sin reverencia o bruscamente. Se deben establecer los puntos para que pueda hacer un buen registro sin llamar la atención; en caso que estén trabajando en equipo, deben dividirse en puntos laterales. Moviéndose cuando la asamblea estuviese de pie.

 

  1. Lugares de celebración

 

Toda el área del presbiterio (lugar donde se encuentra el altar, el ambón, la sede y el sagrario), debe ser evitada. En el presbiterio, se deben buscar formas de fotografiar que no sean invasivas, para que no nos transformemos en “ruidos litúrgicos”.

 

  1. Las partes más sagradas del rito

 

Evitar excesos al fotografiar la proclamación de las lecturas y del Evangelio; durante la Oración Eucarística, especialmente en la consagración y elevación de las especies eucarísticas y durante la distribución de la comunión.

 

En estos momentos debemos concentrarnos con máxima santidad y silencio, debemos ser objetivos, con pocos clics y con mucho discernimiento. Otro punto importante: durante la homilía debemos sentarnos y escuchar. Fotografiar en este momento es desviar la atención del sacerdote y de las personas.

 

Con estas palabras de San Pablo VI invito a mis hermanos fotógrafos a meditar sobre la grandeza en que nos encontramos al fotografiar la Santa Misa:

 

“Tal vez les pueda parecer que la Liturgia está hecha de cosas pequeñas: actitudes del cuerpo, genuflexiones, inclinaciones de cabeza, movimientos del incensario, el misal, las vinajeras. Es entonces que deben recordar aquellas palabras de Cristo en el Evangelio: El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho.. (Lc 16, 10). Por otro lado, nada es pequeño en la Santa Liturgia, cuando se piensa en la grandeza de aquel a quien se dirige

 

 

*Fernando Nunes es creador y profesor de Técnica de Fotografía Religiosa.

*Traducción: Cristian Pinto

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